"Hay que vivir cada día como si fuera el último", esas palabras cobran mucho sentido cuando uno se embarca en una aventura de este tamaño.
Cuando estamos en nuestro día a día, la vida se nos vuelve una rutina y se vive cada día solo como la extensión del anterior, es como dejar la película de la vida en "pausa" cuando te vas a dormir y cuando suena el depertador pones "play" y sigues.
En estos 15 días en Australia y en los 30 anteriores desde que renuncié a mi trabajo en Colombia para empezar este camino, cada día ha sido completamente diferente al anterior, cada día ha tenido su afán y cada día me ha dejado una enseñanza diferente.
Doy gracias a Dios y a la vida por haberme permitido tener esta experiencia y como lo hablabamos con otro compatriota acá en Adelaide: el solo hecho de poder ver este paisaje y poder vivirlo en vivo y en directo, pagó el pasaje.
1 comentario:
Hola que tal me gustaria poder preguntarte cosas de Adelaide ya que con mi Sra. queremos irnos para alla.
Saludos
Andres.
Publicar un comentario